Delia Ducoing Cunich (Isabel Morel) (1885-1947)
Delia Ducoing Cunich nació en Viña del Mar en 1885. Fue hija de Heriberto Ducoing (1849-1920), escritor y periodista, y de Ema Cunich Silva (1856-1923), fotógrafa y propietaria del Establecimiento Cunich.
Entre 1891 y 1896, su familia se trasladó a Talca porque su padre fue designado como intendente de la provincia. Allí, estudió en el colegio de las Monjas Inglesas. A su retorno a Valparaíso, Delia Ducoing contrajo matrimonio con Felipe Arrate de Santa María, con quien tuvo tres hijos (Rojas, Camila. Delia Ducoing y su discurso en "Charlas Femeninas" y el semanario Nosotras: una aproximación a la prensa feminista de los años 30 en Valparaíso. Tesis para optar al grado de Magíster en Historia. Universidad Adolfo Ibáñez, Facultad de Artes Liberales, 2023, p. 53-54).
En Valparaíso, Ducoing tuvo sus primeros acercamientos con organizaciones de mujeres de clase media y alta, con quienes organizó diferentes actividades en conmemoración del cincuentenario de la promulgación del Decreto Amunátegui, en 1927. En ese contexto, el 26 de octubre de 1927 participó en la fundación de la Unión Femenina de Chile (U.F.Ch.). Posteriormente, en 1929, Ducoing asumió como presidenta de la agrupación, en reemplazo de Graciela Lacoste (1902-1971).
Durante 1930, colaboró como columnista en El Mercurio de Valparaíso. A fines de ese año, recopiló sus columnas en el libro Charlas Femeninas (Lavrin, Asunción. Mujeres, feminismo y cambio social en Argentina, Chile y Uruguay 1890-1940. Santiago de Chile: Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos, Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, 2005, p. 373).
En agosto de 1931, la Unión Femenina de Chile publicó el primer número de su semanario, Nosotras (1931-1935), bajo la dirección y edición de Delia Ducoing. En este medio, la autora usó los seudónimos de Isabel Morel y Cora Bell y publicó artículos que resaltaron figuras feministas del ámbito nacional e internacional, así como poemas y estudios literarios de su autoría.
Según Asunción Lavrin, Nosotras "reflejó en gran medida las opiniones de Delia Ducoing", en los editoriales, las memorias de la U.F.Ch., y otros textos redactados por su persona. Respecto de su pensamiento, Ducoing "rechazó el feminismo de las 'sufragettes de Londres'", pues centraban su accionar en la obtención del voto femenino, y promovió, en cambio, la asistencia social, la educación para las mujeres, la "reforma del Código Civil" con el fin de fortalecer "los derechos de la mujer dentro del matrimonio", fomentar "leyes de protección de las mujeres y los menores obreros" y la "paz internacional" (Lavrin, p. 377-378).
Nosotras dio a conocer las distintas actividades de Ducoing, como el homenaje que recibió en agosto de 1931 por militares de Valparaíso, quienes la nombraron "Madrina de Guerra" por su defensa de los cuerpos castrenses insurrectos, luego de la caída del gobierno de Carlos Ibáñez del Campo (1877-1960); su participación, junto a otras mujeres, en la campaña por la elección del presidente Juan Esteban Montero (1879-1948); su labor en organizaciones educativas y benéficas, entre otras.
En agosto de 1932, Ducoing fue nombrada Vocal de la Junta de Vecinos de Valparaíso, cargo que no pudo ocupar por la negación de algunos parlamentarios conservadores. También fomentó la integración de las organizaciones obreras de mujeres a la U.F.Ch., participó de la masonería chilena, fundó algunas logias y perteneció a la agrupación internacional "AMÉRICA", que buscó la unión entre "las mujeres de este continente", e hizo campaña antiarmamentista, sobre todo en el contexto de la "Guerra del Chaco" entre Bolivia y Paraguay (Rojas, p. 60-61).
En 1933, debido al crecimiento de las ideas sociales y liberales al interior de la U.F.Ch., las diferentes perspectivas políticas de la colectividad se enfrentaron, por lo que el "concepto de una agrupación femenina nacional 'apolítica', destinada a movilizar a las mujeres, se agrietó" (Lavrin, p. 382).
Por un lado, algunas integrantes de la U.F.Ch., tildaron a Ducoing de dominante y de querer imponer sus criterios a la institución. Por otro, la Unión Femenina de Chile fue acusada de comunismo durante el gobierno de Arturo Alessandri Palma (1868-1950), cargo que la agrupación negó en mayo de 1934.
En este contexto, la U.F.Ch., prestó su apoyo a la Agrupación Nacional de Mujeres, "que reiteró la unión de feminismo y feminidad, y apoyó un programa que otorgaba máxima importancia a las leyes sociales". Delia Ducoing, por su parte, "fue partidaria de un programa de orientación internacional" para unificar posturas ideológicas sobre el feminismo con el resto de las organizaciones americanas, "aunque mantuvo su preocupación por las realidades inmediatas de las obreras chilenas" y dio su apoyo a la Legión Femenina de América (Lavrin, p. 382).
En 1935, último año de publicación de Nosotras, Ducoing transformó el semanario en el medio vocero de la Legión Femenina de América. En esta organización "mantuvo su orientación hacia la protección del hogar y el enaltecimiento de la mujer, en busca de una respuesta a los problemas que afectaban a la familia, incluso el divorcio". Entre sus actividades, realizó, por ejemplo, "visitas a los hogares de ancianos y fiestas infantiles con reparto de ropa y dulces" (Lavrin, p. 383).
Luego de la ruptura con la Unión Femenina de Chile, Ducoing se trasladó a Santiago, donde se integró a la empresa editorial Zig-Zag, se hizo cargo de la edición de la revista Familia entre 1935 y 1940 y participó como editora y traductora en la revista Zig-Zag. En 1943, publicó su libro El Libertador del Hada de Plata y fue colaboradora de El Mercurio de Santiago con la sección "Página de la Mujer".
Delia Ducoing Cunich falleció en la ciudad de Viña del Mar el 11 de abril de 1944, luego de retirarse de sus actividades políticas y literarias.


