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Estatutos de la Unión Femenina de Chile (1931)

En 1927, organizaciones de mujeres realizaron actividades en diversas ciudades de Chile, en el contexto de los cincuenta años de la promulgación del Decreto Amunátegui (1877); algunas de ellas auspiciadas por el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo (1877-1960).

Estas manifestaciones tuvieron como objetivo "exponer los avances en todos los niveles educativos en los que la mujer participaba, desde la educación primaria, secundaria, hasta el nivel superior, pasando por las escuelas técnicas, nocturnas y las organizaciones sociales caritativas o culturales" (Zúñiga, María de los Ángeles. Las mujeres y la masificación de su ingreso a la universidad: los primeros cincuenta años de la promulgación del Decreto Amunátegui. Informe para optar al grado de Licenciatura en Historia. Universidad de Chile, 2021, p. 7).

Asimismo, mujeres de diferentes clases sociales organizaron reuniones en Valparaíso de manera autónoma. Una de estas reuniones fue convocada por Aurora Argomedo, Delia Ducoing (1885-1947) y Gabriela Mandujano (1902-1984) y fue realizada el 26 de octubre de 1927, en la Escuela Ramón Barros Luco, que dirigía Argomedo (Calderón, Javier. "Identidad y política en el discurso del feminismo porteño: el caso de la Unión Femenina de Chile (1930-1936)". Revista Notas Históricas y Geográficas. Número 19, septiembre-diciembre de 2017, p. 143).

Estas mujeres se convocaron "con el objeto de fundar una asociación femenina". Tres días más tarde, "ciento cincuenta y tres señoras y señoritas de todas profesiones" se reunieron "en los salones del círculo de la prensa de Valparaíso". En esta reunión eligieron "un directorio provisorio", conformado en la presidencia por Aurora Argomedo y en los demás cargos "por personas pertenecientes a todos los campos de actividad femenina" (Guerín de Elgueta, Sara. "Unión Femenina de Chile". En Actividades Femeninas en Chile. 1927. Santiago: Imprenta y Litografía La Ilustración, 1928, p. 639).

La organización resultante de esa reunión fue la Unión Femenina de Chile y sus estatutos definitivos fueron aprobados por decreto número 773, el 9 de abril de 1931, y publicados el 18 de septiembre de ese año en Nosotras, revista oficial de la Unión.

Los estatutos establecieron como propósito general la incorporación de "la mujer en la gran obra de la acción social moderna, elevándola moral, intelectual y económicamente al lugar que merece dentro de nuestra colectividad" (Unión Femenina de Chile. "Estatutos de la Sociedad U. F. de Chile. Capítulo I. Fines. Artículo 1". Nosotras. Año I, número 3, 18 de septiembre de 1931, p. 7).

Entre sus objetivos, también indicaron "a) El mejoramiento de la condición de la mujer en lo referente a sus derechos civiles, políticos y económicos; b) La protección al trabajo de la mujer y su justa remuneración; c) La protección de la infancia necesitada; d) La divulgación de las bellas artes; e) El mantenimiento de relaciones cordiales con las instituciones femeninas que tienden al mejoramiento moral, artístico, intelectual o físico de la mujer; f) La difusión, propaganda, estudio y solución, por medio de revistas, folletos, conferencias, etc., de todos aquellos problemas que digan relación con sus fines" (p. 7).

Los estatutos detallaron que la sede de la Unión sería Valparaíso, con la indicación de que nuevas secciones en diferentes ciudades del país iban a establecerse. Además, prohibieron la introducción de "toda cuestión de política partidista o de credos religiosos, conservando las socias su completa libertad de opinión y de conciencia. Esto no excluye la consideración científica y elevada de los diversos problemas públicos, sociales y morales" (p. 7).

Indicaron que la Unión estaba compuesta por socias activas, pasivas, cooperadoras y honorarias, quienes tenían derecho a voz en las asambleas generales, mientras que solo las socias activas tenían derecho a voto. Entre los socios honorarios, se contaba el presidente de la república.

La primera asamblea general de la Unión Femenina de Chile bajo sus estatutos fue realizada el 7 de octubre de 1931. En esta se ratificó el directorio presidido por Delia Ducoing Cunich, las vicepresidentas Graciela Lacoste (1902-1971) y Berta Santiago y las directoras Julia de la Fuente, Elvira Carvallo y Clorinda Acuña, entre otras socias activas. En esta ocasión, se destacaron las actividades realizadas por la organización, sobre todo aquellas que tenían por propósito la educación de las mujeres de Valparaíso ("La U. F. de Ch. se reúne en Asamblea General". Nosotras. Año I, número 5, 10 de octubre de 1931, p. 5).