Nosotras (1931-1935)
El 1 de agosto de 1931, en Valparaíso, la Unión Femenina de Chile (U.F.Ch.) publicó el primer número de Nosotras. Este semanario fue dirigido por Delia Ducoing (1885-1947), presidenta de la U.F.Ch., quien utilizó el seudónimo Isabel Morel en varias de sus colaboraciones en el medio.
Nosotras siguió "la clásica estructura de un semanario de la época", con apartados de moda, cartas de lectoras, cultura, política y "difusión de las actividades realizadas por la Unión Femenina de Chile". También tuvo espacios "para la publicidad de quienes son sus auspiciadores", principalmente socias sostenedoras que realizaban aportes económicos a la organización (Rojas, Camila. Delia Ducoing y su discurso en "Charlas Femeninas" y el semanario Nosotras: una aproximación a la prensa feminista de los años 30 en Valparaíso. Tesis para optar al grado de Magíster en Historia. Universidad Adolfo Ibáñez, 2023, p. 70).
Algunas de estas secciones fueron "La Charla de Jaqueline", sección de temas diversos, firmada por Jaqueline Dechartre; "Actividades Femeninas", "Panorama Feminista Chileno" y "Panorama Feminista Internacional", destinadas a resaltar los trabajos de organizaciones y personas vinculadas al feminismo; "Poetisas indoamericanas", que destacó a escritoras del continente; "Nuestro buzón" y "Buzón de Nosotras", que mostraba cartas de mujeres de distintas provincias del país; la sección de noticias "La semana"; las secciones literarias "Selva Lírica Femenina", "Ventana Lírica Indoamericana" y "Cartel de Hoy", entre otras.
La portada del primer número de Nosotras mostró el artículo "La República Española y sus mujeres", dedicado a resaltar la participación de las mujeres en el proceso revolucionario que dio origen a la república en España. El número incluyó también, en sus páginas interiores, la colaboración de Marta Vergara, "delegada feminista de Chile en Europa", y sus impresiones sobre la actualidad de las luchas feministas en ese continente; un editorial sobre el sufragio femenino en Chile; y el decreto ley N° 320, del 20 de mayo de 1931, referente al registro electoral para las elecciones municipales y las condiciones impuestas a las mujeres para ejercer ese derecho civil.
El primer número incluyó, además, el texto "Orientaciones", destinado a definir los lineamientos de la organización; entre estos, el "apolitismo", entendido como el rechazo del antiguo sistema político parlamentarista y de partidos, y su carácter "maternal", que buscaba "intervenir en la modificación de las leyes que deprimen y perjudican a la mujer, y, por consiguiente, a los hijos de todos" (Unión Femenina de Chile. "Orientaciones". Nosotras. Año 1, número 1, 1 de agosto de 1931, p. 5).
Nosotras se caracterizó por reconocer, por medio de artículos biográficos acompañados de retratos, "a mujeres destacadas en la historia ya sea por sus hazañas políticas, intelectuales o culturales". Este apartado aparecía, por lo general, "en la portada del semanario. El reconocimiento que aquí se hace no posee un sesgo ideológico que posicione a una mujer por sobre otra, ni diferencias por clases sociales o razas, sino que hay una valorización general al trabajo realizado por las féminas" (Rojas, p. 70).
Junto con las secciones informativas sobre las actividades de la U.F.Ch, el semanario dio cuenta del trabajo y encuentros de las asociaciones internacionales a favor de los derechos civiles de las mujeres, sobre todo, los concernientes al contexto continental.
En el semanario colaboraron, entre otras, Gabriela Mistral (1889-1957), Amanda Labarca Hubertson (1886-1975), Nelly Merino Carvallo, Flora Daneri de Ferreti, Elena Jara de Zelaya, María Monvel (1899-1936), Graciela Lacoste (1902-1971) y Aurora Argomedo.
Nosotras se centró en los problemas sociales de las mujeres y las familias de Chile; en las infancias, con énfasis en los huérfanos y en la educación de los menores; en la educación de la mujer como medio de formación y liberación social y política; en los problemas de la política nacional y la participación de las mujeres; además de cuestiones puntuales como el apoyo a la campaña presidencial de Juan Esteban Montero (1879-1948) y la posterior revolución e instalación de la República Socialista; en la economía nacional y su influencia en las condiciones de vida de la población; la "Guerra del Chaco" y la campaña pacifista internacional, entre otros temas.
En el caso de su posición política, Nosotras definió el feminismo de la U.F.Ch., "como un movimiento pacifista y conciliador. Abanderado de los medios cautelosos y respetuoso de las formalidades políticas". El semanario criticó el feminismo sufragista, a pesar de defender el derecho a sufragio de las mujeres. Planteó el "sentido de maternidad" como "aquel eje rector de la identidad institucional y que correspondería a todas las mujeres en la acción social y en una futura acción política" (Calderón, Javier. "Identidad y política en el discurso del feminismo porteño: el caso de la Unión Femenina de Chile (1930-1936)". Revista Notas Históricas y Geográficas. Número 19, septiembre-diciembre de 2017, p. 157).
En 1933, Delia Ducoing se separó de la Unión Femenina de Chile, lo que produjo cambios editoriales en Nosotras, que pasó a ser el medio de difusión de las actividades realizadas por la Legión Femenina de Educación Popular, organización a la que Ducoing se afilió y presidió.
El semanario Nosotras fue publicado hasta septiembre de 1935, bajo la dirección de Delia Ducoing.
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