Primer himno nacional de Chile
Según Samuel Claro (1934-1994), luego de las batallas de Chacabuco (1817) y Maipú (1818), en las "grandes solemnidades" nacionales, el himno que se escuchaba en Chile era el argentino, compuesto con letra de Vicente López (1784-1856) y música de Blas Perera (1776-1840) (Claro, Samuel. Oyendo a Chile. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1997, p. 62).
Ante la necesidad de un himno nacional propio, el Director Supremo de la república de Chile, Bernando O'Higgins (1778-1842), por intermedio del ministro de Estado, Joaquín de Echeverría (1774-1835), solicitó a Bernardo Vera y Pintado (1780-1827) la composición de la letra para el nuevo himno nacional (Fabres, Alejandro. Canto de cien años. Nuestra canción Nacional. Santiago de Chile: Dirección General de Educación Primaria, Sección Pedagógica, 1947, p. 6).
El 20 de septiembre de 1819, Bernando O'Higgins presentó al Senado la propuesta de letra de un himno nacional para su aprobación. La letra fue aprobada el mismo día. Tras esta aprobación, a la semana siguiente, se celebraron las fiestas patrias, los días 27 y 28 de septiembre (Pavés, Luis. "El primer himno nacional". Obras del gobierno de Bernardo O'Higgins. Rancagua: Instituto O'Higginiano de Rancagua, Museo Histórico y Militar de Chile, 2023, p. 58-59).
La letra del nuevo himno apareció publicada en el diario El Telégrafo el 28 de septiembre de 1819 (Fabres, p. 6). El himno contó con "84 versos decasílabos, de rima asonante, divididos en diez octavas y un cuarteto" (Pavés, p. 58).
En sus primeros meses, la música del himno con letra de Vera fue la del himno de Argentina. Sin embargo, ante la necesidad de una melodía, se le encargó al músico peruano José Navarrete su realización, pero su propuesta no fue aprobada por Vera y Pintado (Fabres, p. 11).
Con posterioridad, el violinista y guitarrista Manuel Robles (1780-1837) compuso la música para el nuevo himno nacional. El estreno oficial del himno con la letra de Vera y Pintado y la música de Robles "tuvo lugar en el teatro de Domingo Arteaga -el primer teatro permanente que hubo en Chile- con ocasión de celebrarse un triple acontecimiento: el natalicio del Director Supremo, la partida de la Expedición Libertadora del Perú y el estreno de un nuevo local del teatro, más elegante, ubicado en la Plazuela de la Compañía. La orquesta que actuó en aquella oportunidad fue dirigida por el propio compositor" (Claro, p. 62).
Según Alejandro Fabres, "a pesar del entusiasmo que la música de Robles había despertado en los primeros años, poco a poco fue advirtiéndose el deseo de cambiar dicha música y seguramente las críticas que se hicieron deben haber tomado mucho cuerpo en la opinión pública, porque el gobierno, por intermedio del ministro chileno en Londres, don Mariano Egaña (1793-1846), encargó de forma privada al músico español, Ramón Carnicer, que compusiese otra" (Fabres, p. 11).
El himno nacional con música de Ramón Carnicer (1789-1855) fue estrenado el 23 de diciembre de 1828, como parte de una serie de conciertos organizados por la Sociedad Filarmónica de Chile (Claro, Samuel. Las artes musicales y coreográficas en Chile. Santiago: Editorial no identificada, 1977, p. 248). En 1847, Eusebio Lillo (1826-1910) compuso la letra del actual himno nacional de Chile, que llevó esta música creada por Carnicer.
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