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Memoria Chilena presenta dos nuevas investigaciones y alcanza los 976 minisitios

El sitio web de la Biblioteca Nacional de Chile publicó sus dos últimos minisitios de 2018: “El desarrollo de la geología en Chile” y “Augusto Orrego Luco (1848-1930)”.

22 nuevos minisitios publicó Memoria Chilena en 2018. Los dos últimos del año estuvieron dedicados a la investigación científica y a la intelectualidad: El desarrollo de la geología en Chile, presenta los estudios sobre los recursos naturales del país desarrollados entre los siglos XIX y XX, y Augusto Orrego Luco (1848-1930), es un minisitio dedicado a la trayectoria del destacado médico, político, intelectual y escritor.

Además, en diciembre se publicaron nuevas digitalizaciones de la Revista Estadio, que permitieron completar tres volúmenes que hasta ahora no estaban disponibles en Memoria Chilena: el período del 9 de octubre de 1942 al 23 de abril de 1943, los números entre el 6 de abril de 1982 y el 29 de junio del mismo año, y los ejemplares editados entre el 29 de junio y el 1 de septiembre de 1982.

El desarrollo de la geología en Chile

El reconocimiento y catastro de los recursos naturales del país, con la finalidad de mejorar e impulsar el desarrollo industrial, fue uno de los intereses nacionales desde los albores de la república. En el minisitio El desarrollo de la geología en Chile, Memoria Chilena presenta documentos digitalizados que datan de los siglos XIX y XX, comenzando por los primeros estudios geológicos encargados por el gobierno chileno a Ignacio Domeyko y Claudio Gay. A ese primer impulso en el desarrollo de la disciplina le siguió el primer Atlas de la Geografía Física de Chile (1875), de Amado Pissis, donde el autor sistematizó la descripción geológica y mineralógica de la república.

La geología no fue reconocida como una disciplina autónoma hasta 1957, año en que se creó la Escuela de Geología en la Universidad de Chile. El desarrollo de estudios geológicos a nivel académico se presenta en una cápsula en Memoria Chilena, en donde se puede ver que las cátedras de geología eran impartidas en carreras vinculadas a otras disciplinas hasta mediados del siglo XX. Entre los estudios desarrollados en ese tiempo se incluyen: Nociones jenerales de jeolojía: profesadas en la Escuela Práctica de Minería de Santiago, de Ramón Correas de Rivera (1891); Programa del curso elemental de mineralogía y geología desarrollado en su clase de la Universidad Católica, por el profesor Don Julio Laso (1903); Informe provisorio sobre las exploraciones jeológicas de los alrededores de Carelmapu i de la Isla de Chiloé (1913), del Dr. J. Felsch; Observaciones petrográficas y mineralógicas en el distrito minero de Pichidegua, de Jorge Muñoz Cristi (1936) y Geología de la región de Longotoma y Guaquén en la provincia de Aconcagua con la carga geológica provisoria, de Jorge Muñoz Cristi (1938).

El geólogo alemán Juan Brüggen Messtorg (1887-1953) cumplió un importante rol en la sistematización y formalización de la geología a nivel académico. Nueve de sus libros fueron digitalizados para Memoria Chilena: Informe sobre las exploraciones jeolójicas de la rejión carbonífera del Sur de Chile (1913), Bibliografía minera i jeolójica de Chile (1919), Texto de geología: tomo 1 (1929), Geología de la guaneras de Chile (1939), Contribución a la geología sísmica de Chile (1943), Geología económica (1943), Miscelánea geológica de las provincias de Valdivia y Llanquihue (1945), Geología y morfología de la Puna de Atacama (1947) y Contribución a la geología de los volcanes y Termas de Chillán (1948).

Respecto de la institucionalización de la geología, uno de los primeros avances fue la creación del Instituto Sismológico en 1908, impulsado por el terremoto de Valparaíso de 1906. A mediados del siglo XX se fundó el Instituto de Investigaciones Geológicas, organización que apoyó la investigación y publicación de textos científicos relacionados con la disciplina. En el minisitio se incorporan los cuatro primeros números de la Revista Geológica de Chile, publicados entre 1974 y 1977, además de ocho libros bajo su edición: Cuadrángulos Pica, Alca, Matilla y Chacarilla: provincia de Tarapacá: con un estudio sobre los recursos de agua subterránea (1957), Investigaciones gravimétricas en la Región de Chillán (1959), Geología de los Andres de Chile Central: Provincia de Aconcagua (1960), Actividades del Instituto de Investigaciones Geológicas en la Provincia de Atacama (1960), Observaciones geológicas en la cordillera de la costa de Tarapacá (1960), Geología y suelos de una faja de terreno en relación con la construcción de una autopista entre Concepción y Talcahuano, provincia de Concepción (1962), Investigaciones de geología aplicada a la ingeniería: provincia de Concepción (1963), Geología de la Cordillera de los Andes de las provincias de Cautín, Valdivia, Osorno y Llanquihue (1964).

El minisitio también dedica una cápsula al Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), institución creada en 1980. Su objetivo es desarrollar investigaciones y asesorar al Ministerio de Minería respecto de los alcances y proyecciones de fenómenos geológicos en Chile.

Augusto Orrego Luco (1848-1930)

Augusto Orrego Luco fue un médico, político, intelectual y escritor de fines de siglo XIX y principios del siglo XX. El minisitio se aproxima a sus distintas facetas, a través de la digitalización de láminas y fotografías y de sus muchas publicaciones, con artículos y libros completos.

Orrego Luco se formó como médico en la Universidad de Chile, lugar donde ejerció la docencia a partir de 1871. Narró sus experiencias en el libro de memorias Recuerdos de la Escuela (1922), una crónica personal y subjetiva de sus años estudiando medicina. Tras publicar su tesis sobre alucinaciones mentales, desarrolló estudios que lo llevaron a convertirse en uno de los pioneros de la neurosiquiatría en Chile. Entre ellos, se incluye el artículo en la Revista Médica, "Causas indirectas de la alucinación mental" (1874).

En paralelo a su actividad como médico, Augusto Orrego Luco colaboró con artículos en varios medios de prensa nacional, entre ellos, la Revista Chilena (1875-1880), donde publicó su visión sobre el periodismo en el artículo "Un periodista de la Colonia: La Gaceta Jocosa". En él, describe la publicación que se imprimió durante los últimos años de la Colonia española en Chile, en un contexto social revolucionario.

En 1872, Augusto Orrego junto a Fanor Velasco fundaron la Revista de Santiago (1872-1873). De acuerdo a su lema "Literatura, Artes y Ciencia", la publicación recogió textos de diversos temas. El mismo Orrego Luco dio cuenta de una variada lista de intereses escribiendo artículos para la revista, entre los que se presentan digitalizados: "Jeneralidades sobre geognosia" (1872), "Chile en su esposición de Setiembre" (1872), "Francisco Bilbao" (1873), "La juventud de Lord Byron" (1872-1873) y "Bolivia bajo la administración del Jeneral Don Mariano Melgarejo" (1872).

La reflexión en torno a la intelectualidad fue uno de los intereses que desarrolló a lo largo de su vida. A fines del 1880, Orrego Luco tenía planificado publicar Bosquejo del desarrollo intelectual en Chile, pero quedó inconcluso. De todas formas, editó diversos artículos en torno a personajes destacados de la intelectualidad en Chile, de los que se presentan "Un grupo de periodistas (Jotabeche, Isidoro Errázuriz, Justo i Domingo Arteaga)" (1900), "El movimiento literario de 1842" (1933) y "Don Victorino Lastarria: impresiones y recuerdos" (1917).

Dentro de sus narraciones históricas, Memoria Chilena destaca La Patria Vieja (1933), un libro en el que describió el período final de la colonia española en Chile. Sus dos tomos fueron publicados después del fallecimiento del autor y están digitalizados en el minisitio.

Orrego Luco viajó por primera vez a Europa a los 68 años. De ese viaje resultaron dos libros: Notas de Viaje (1924) y Viajes literarios, publicado póstumamente en 1935. También relacionado a sus viajes, pero desde la ficción, fue la publicación de Por los campos de la batalla (1921), cuyo narrador recorre los campos de Francia donde ocurrieron las últimas batallas de la Primera Guerra Mundial.

Respecto de su visión política, el minisitio incluye el libro Gambetta (1882), donde dejó plasmada la influencia que tuvo en él la Tercera República francesa y la figura de León Gambetta.