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Realismo en Chile (1848-1909)

El realismo, que se desarrolló en Chile principalmente en vinculación con la novela, es considerado como una estética comprometida con la observación de la realidad. Varias discusiones, sin embargo, dan cuenta de una relación más compleja entre los escritores chilenos, quienes buscaban una expresión original y nacional, y las formas europeas del realismo y el naturalismo.

Tipo: Minisitio

id BN: 5154118062651789537787907793191649399115009781969865396419002427931405996785756354084286229975128873112268732892287631117772272214409722624413666618323420882535228533512229

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El realismo en Chile ha sido percibido como una estética o un "movimiento literario comprometido con la observación de la realidad". Sus bases ideológicas fueron "heredadas de la Ilustración y del Liberalismo, cuyo legado romántico lo desplaza, progresivamente, al Positivismo" (Muñoz, Luis y Oelker, Dieter. "El realismo en Chile". Diccionario de movimientos y grupos literarios chilenos. Concepción: Universidad de Concepción, 1993, p. 37-39). Vinculada a tales influencias, esta tendencia estuvo estrechamente ligada a la novela en el país, género que sirvió de medio para cumplir con la tarea civilizatoria planteada por los intelectuales liberales de la segunda mitad del siglo XIX de creación de una literatura nacional.

Se ha considerado la aparición de Martín Rivas (1862) de Alberto Blest Gana (1830-1920) como "el punto cronológico de la fijación de la óptica realista de herencia balzaciana", hito que daba cuenta de la transición del autor desde su "formación romántica" hacia "la observación directa de la naturaleza y de los incidentes verosímiles de la existencia", (Varela Jácome, Benito. "Evolución de la novela Hispanoamericana en el XIX". En Íñigo-Madrigal, Luis. Historia de la literatura hispanoamericana. Volumen II. Madrid: Cátedra, 2008, p. 108). Sin embargo, el debate respecto al fenómeno del realismo en la novela -del que también participó el mismo Blest Gana- se comenzó a desarrollar a mediados del siglo XIX, a partir de discusiones sobre la originalidad de la literatura chilena.

En 1848, Joaquín Blest Gana (1832-1880) publicó tres artículos en la Revista de Santiago (1848-1855). En estos expresó su preocupación por la falta de desarrollo literario en el país a partir de su visión de la novela realista europea, que consideraba capaz, por un lado, de dar cuenta del estado moral de la sociedad y, por otro, de servir como instrumento de regeneración social.

Diez años después, Justo Arteaga Alemparte (1834-1882) retomó el problema respecto a la falta de desarrollo literario en Chile en su artículo "Tendencia literaria", el que se hacía más evidente en el caso de la novela, sobre todo, por la ausencia de un retrato de la sociedad chilena en las obras de este género que se escribían en el país, a partir de la premisa de que la literatura "debía ser el mágico espejo de la sociedad", por lo tanto, un complemento de la historia. En un texto del año siguiente, volvió sobre esta idea, pero esta vez argumentando que sí era posible el desarrollo de una literatura local que no fuera copia de modelos extranjeros, si los escritores se avocaban a la observación y estudio de la sociedad, posibilidad que podía ejemplificarse, para el autor, en las novelas que Alberto Blest Gana escribió en la década de 1850. Para Arteaga Alemparte, en estas obras, tal observación de la realidad se asemejaba a la imagen de "un daguerrotipo", metáfora que daba cuenta de cierta correlación entre la escritura realista y el desarrollo de las técnicas fotográficas.

En su Discurso de incorporación a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile de 1861, Alberto Blest Gana indicó que el realismo en la novela podía aportar al proyecto civilizador de la literatura nacional. En particular, se refirió a las características particulares de la novela de costumbres como el subgénero que mejor se prestaría para tal fin al cumplir las condiciones de "interesar e instruir" a lectores y lectoras.

Durante la década de 1880, con la recepción de las ideas naturalistas provenientes desde Francia de la mano de Émile Zola (1840-1902), existió un debate más específico en Chile respecto a cómo se integraba la observación de la realidad en la novela. Esta discusión se dio de manera ambivalente, entre una mirada que calificaba las obras de sensibilidad naturalista como "inmorales" y una perspectiva que expresaba el valor de estas obras en tanto presentaban aspectos de la vida humana como la miseria y los "sentimientos ocultos del pueblo".

Hacia inicios del siglo XX, se desarrolló una narrativa de corte social en Chile. Parte de estas obras han sido vinculadas a la sensibilidad naturalista, como, por ejemplo, el caso de Juana Lucero (1902) de Augusto D'Halmar (1882-1950) y los libros de cuentos de Baldomero Lillo (1867-1923), Sub terra (1904) y Sub Sole (1907) (Ordiz, Javier. "Dos ejemplos de naturalismo chileno: Juana Lucero de Augusto d'Halmar y los relatos de Baldomero Lillo". Arrabal. Número 4, 2002, p. 170).

En relación con esta narrativa de corte social, Luis Orrego Luco (1866-1948), en la primera década del siglo XX, publicó el ciclo narrativo "Escenas de la vida en Chile", entre las que se halló Casa grande (1908), obra que causó polémica en su época por sus críticas hacia la oligarquía. La recepción de este libro motivó a su autor a escribir el artículo "La historia de Casa Grande" (1909) en el que expresó que el fin de la obra de arte debía presentar una realidad que diera cuenta tanto de las virtudes como de las debilidades del ser humano. En sentido, indicó que el propósito de su novela fue advertir de ciertas conductas y modos de la oligarquía peligrosos para la sociedad.

Jaime Galgani al estudiar la recepción de la narrativa social europea en Chile, mencionó que la apropiación literaria del realismo y del naturalismo en Chile "supone un encuentro entre varias tradiciones, lecturas y problemáticas" que no pueden reducirse a que un escritor o su obra responda a un determinado esquema estético, pues "a menudo insertaban en un mismo cuerpo narrativo distintas escuelas no importando la posible incoherencia que ello pudiera suponer (…). D'Halmar, Lillo, Edwards Bello, Orrego Luco, no son Zola ni Tolstoi, son, en cambio, quienes reciben el testigo de una preocupación, de una lectura, de una metodología literaria, de unos asuntos y temas universales, pero -al mismo tiempo- sujetos a variables influencias y haciendo habitar una práctica literaria en otro suelo" ("Recepción de la narrativa social europea en Chile (1880-1920)". Literatura y Lingüística. Número 22, 2010, p. 22-23).


La actualización de este minisitio se publicó durante el mes de junio de 2021.

Ministio(s) relacionado(s):

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Bibliografía

Alegría, Fernando, 1918-2005

Las fronteras del realismo : literatura chilena del siglo XX. Santiago, Chile :Zig-Zag,1962. 242 p.;19 cm.

Las fronteras del realismo. 1 p.

Aullón de Haro, Pedro

La poesía en el siglo XIX : (romanticismo y realismo). Madrid :Taurus,1988. 198 p. ;21 cm.

Blest Gana, Alberto, 1830-1920

Martín Rivas. [Francia] :Baume-les-dames, Impr. de J. Dion,[185-]. 2 v. ;18 cm.

Bonet, Carmelo M.

El realismo literario. Buenos Aires :Nova,impresión de 1958. 150 p. ;18 cm.

Cofré Azócar, M

Realismo y naturalismo en la novela francesa. 1 p.

Cowes, Hugo

Notas sobre la lengua literaria de las novelas llamadas realistas. Neuquén :Univ. Nacional del Comahue, Facultad de Humanidades,1982. 10 p. ;22 cm.

Cruz, Pedro Nolasco

Pláticas literarias : 1886-1889. Santiago de Chile :Impr. Cervantes,1889. 404 p. ; 18 cm.

Fuentes, Walter

La novela social en Chile (1900-1925) : ideología y disyuntiva histórica. Minneapolis :Institute for the Study of Ideologies and Literature,c1990. 172 p. ;21 cm.

Gotschlich Reyes, Guillermo

El realismo en la novelística de Blest Gana. Santiago :Red Internacional del Libro,c1992. 139 p. ;19 cm.

Guerrero, Manuel

Manuel Guerrero, por la huella del realismo social. retr.

Muñoz González, Luis

Diccionario de movimientos y grupos literarios chilenos. Concepción :Univ. de Concepción,1993. 344 p. ;21 cm.

Orrego Luco, Luis

Casa grande : escenas de la vida en Chile. Caracas, Venezuela :Fundación Blioteca Ayacucho,2005. lix, 319 p. ;23 cm.

Robles Alvarez, Lautaro

Baldomero Lillo y el realismo social

Silva Castro, Raúl

Alberto Blest Gana : 1830-1920. Santiago :Zig-Zag,1955. 352 p. ;21 cm.

Urbistondo, Vicente

El naturalismo en la novela chilena. Santiago :Andrés Bello,1966. 197 p. ;23 cm.

Watts R., Bélgica

El realismo de Blest Gana

Cronología

1848

Joaquín Blest Gana publica en la Revista de Santiago. Los artículos “Walter Scott”, “Tendencia literaria” y “Causas de la poca originalidad de la literatura chilena”.

1853

Se publica Una escena social, primera novela de Alberto Blest Gana, en El Museo.

1858

Justo Arteaga Alemparte publica el artículo “Tendencia Literaria” en El Correo Literario.

1859

Justo Arteaga Alemparte publica el artículo “Cuatro novelas de Albero Blest Gana” en La Semana.

1860

Alberto Blest Gana resulta ganador del concurso literario organizado por la Universidad de Chile con su novela La aritmética del amor.

1861

3 de enero. Alberto Blest Gana presenta su Discurso de incorporación a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

1862

Alberto Blest Gana publica La Venganza, Martín Rivas y Mariluán en La Voz de Chile.

1882

Domingo Amunátegui Solar publica en la Revista de Chile el artículo “La novela naturalista”.

1887

José Victorino Lastarria publica el artículo “Algo de arte política, literaria y plástica” en la Revista de artes y letras.

1889

Luis Orrego Luco publica “A propósito de Las pláticas literarias de don Pedro N. Cruz, el naturalismo y la novela contemporánea” en la Revista de Bellas Letras.

1889

Pedro Nolasco Cruz publica su libro Pláticas literarias, en el que aparece el artículo “L'Œuvre de E. Zola”.

1900

Luis Orrego Luco publica Un idilio nuevo, aparecida anteriormente en la Revista de Chile. En ella se esboza uno de los primeros perfiles psicológicos de la sociedad chilena.

1902

Augusto D’Halmar publica La Lucero, obra que más tarde fue reeditada con el título Juana Lucero.

1904

Baldomero Lillo publica Sub-Terra, libro de cuentos con el que se da a conocer en el mundo literario.

1907

Aparece Sub sole de Baldomero Lillo.

1908

Luis Orrego Luco publica Casa Grande.

1909

Luis Orrego Luco publica el artículo “La historia de Casa Grande” en El Ferrocarril.

Pláticas literarias : 1886-1889

Martín Rivas

Tendencia literaria

Walter Scott

Causas de la poca originalidad de la literatura chilena

Cuatro novelas de Alberto Blest Gana

Literatura chilena: algunas consideraciones sobre ella

Algo de arte política, literaria y plástica

A propósito de "Las pláticas literarias" de don Pedro N. Cruz, el naturalismo y la novela contemporánea

Tendencia del Romance contemporáneo i estado de esta composición en Chile