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Nuevos minisitios de historia exploran el siglo XIX y principios del XX

El sitio web de la Biblioteca Nacional de Chile presenta dos nuevas investigaciones: “Sociedad Nacional de Agricultura en el siglo XIX” y “La posición chilena durante la Gran Guerra (1914-1918)”.

Dos nuevos temas llegan a Memoria Chilena: la historia de la Sociedad Nacional de Agricultura, institución clave en la economía y la industria de nuestro país, y las consecuencias en Chile de la Primera Guerra Mundial. Estas investigaciones fueron las últimas incorporaciones que realizó el sitio web durante 2017, completando así 30 minisitios publicados durante el año.

Sociedad Nacional de Agricultura en el siglo XIX

El primer gremio del país es también una de las instituciones más antiguas: fue creado en 1838 como organismo para reunir a productores, profesionales, asociaciones y federaciones vinculadas a la agricultura, la ganadería y la agroindustria de Chile. La Sociedad Nacional de Agricultura también cumplió un importante rol en la formación rural, con la fundación de la Escuela Práctica de Agricultura, en 1851, y el Instituto Agronómico de la Quinta Normal, en 1876. En el minisitio "Sociedad Nacional de Agricultura en el siglo XIX", Memoria Chilena presenta siete libros sobre los inicios de la Quinta Normal como lugar de educación superior en temas agrícolas:"Noticia sobre la Quinta Normal" (1852); "Discurso pronunciado por el Director de la Quinta Normal de Agricultura Don Luis Sada de Carlos" (1853); "La Quinta Normal y la Enseñanza de la Agricultura en Chile" (1860); "Reglamento provisorio para la Quinta Normal de Agricultura" (1862); "Programa-prospecto de la Escuela de Agricultura de la Quinta" (1876) ;"Los Jardines Botánicos", discurso de Federico Philippi (1878); y"Breve reseña sobre la Quinta Normal de Agricultura" (1901).

La Sociedad Nacional de Agricultura también tuvo un rol fundamental en el posicionamiento del problema de riego en Chile como un asunto de trascendencia nacional. La institución realizó varias peticiones para regular las obras hídricas, como se puede ver en los objetos digitales "Memoria y Proyecto de Lei sobre Aguas de Riego" (1852), y "El primer paso: algunos datos sobre regadío" (1914), dedicado al ex Ministro de Industria y Obras Públicas, Enrique Zañartu Prieto.

Hasta 1930 aproximadamente, los intereses de la Sociedad Nacional de Agricultura no entraron mayormente en conflicto con las políticas estatales. En gran parte, esto se debió a que la institución representaba los intereses de los los hacendados, lo que coincidía en muchos casos con las personas que ocupaban los cargos del Poder Ejecutivo y Legislativo, que también eran grandes terratenientes.

La posición chilena durante la Gran Guerra (1914-1918)

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, la discusión respecto de los alcances del conflicto en Chile se centró en dos puntos: las consecuencias económicas que podía traer al comercio del salitre; y el riesgo de que puertos e islas nacionales se convirtieran en puntos estratégicos durante la guerra.

Chile comunicó su neutralidad el 4 de agosto de 1914, posición que en el minisitio "La posición chilena durante la Gran Guerra (1914-1918)" aparece documentada en el artículo del diario Las Últimas Noticias,"Sobre neutralidad en nuestras costas" (1914) y el libro "Neutralidad de Chile ante la guerra europea" (1917), de Galvarino Gallardo. Pese a ello, tanto la marina mercante como la flota militar alemana e inglesa infringieron la neutralidad e hicieron escalas en distintos puertos chilenos en busca de atención y refugio. Incluso ocurrió un enfrentamiento naval: la Batalla de Coronel o de Todos los Santos, ocurrida en 1914, y que fue documentada por el diario Las Últimas Noticias bajo el título "Los buques extranjeros en nuestras costas".

La neutralidad de Chile también ha sido cuestionada en los últimos años debido a la relación económica que nuestro país sostuvo con Gran Bretaña, como se explica en el libro "Chile y Gran Bretaña durante la Primera Guerra Mundial y la postguerra, 1914-1921", de Juan Ricardo Couyoumdjian.

Un grupo pequeño y heterogéneo de chilenos permanecieron en Europa durante la Gran Guerra. Aunque la gran mayoría de ellos pidieron la repatriación una vez que comenzó el conflicto, hubo casos excepcionales. Algunos profesionales, como el periodista Carlos Silva Vildósola, decidieron quedarse para cubrir la guerra. Los testimonios nacionales son presentados por Memoria Chilena en el libro "La guerra mundial vista por un chileno: cartas a El Mercurio" y en cinco artículos publicados por El Mercurio en 1918.