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Cuatro nuevos minisitios llegan a Memoria Chilena en abril

Se trata de "El grabado chileno contemporáneo" y "Luis Ladrón de Guevara (1926)" -dedicado a la obra de uno de los más importantes fotógrafos chilenos del siglo XX-, en el ámbito de las artes. Las novedades en publicaciones periódicas son El mosaico (1860) y La semana: 1859 y 1860.

Luis Ladrón de Guevara, 1960

Podía tratarse de tomas del trabajo al interior de una fundición, o bien de retratos de artistas como Lily Garafulic o Marta Colvin. La gran calidad técnica de la fotografía de Luis Ladrón de Guevara (1926-) le permitió al artista abordar distintos géneros, entre los que también se cuentan la fotografía de paisajes y la arquitectónica, con impecables resultados.

Hijo del Premio Nacional de Arte Laureano Guevara, tuvo entre sus profesores en la Escuela Nacional de Artes Gráficas al diseñador Mauricio Amster y al también connotado fotógrafo Antonio Quintana. Si bien diversa, la obra de Ladrón de Guevara es reconocida por haber registrado durante más de 50 años el desarrollo y evolución de los principales sectores productivos chilenos, como la agricultura y la minería. Pero también documentó la construcción de las primeras centrales hidroeléctricas del país y otras grandes obras de ingeniería, dando origen a una verdadera "imagen oficial de la modernización".

Este minisitio, que incluye una completa galería de imágenes del archivo de Ladrón de Guevara, se suma a otros 15 dedicados a la fotografía y a algunos de sus principales exponentes chilenos.

También en el ámbito de las artes destaca la incorporación del minisitio "Grabado chileno contemporáneo", que aborda el desarrollo de esta técnica en el país, principalmente durante la segunda mitad del siglo XX. Hitos como las cuatro Bienales Americanas de Grabado que se realizaron entre 1963 y 1970 o la producción artística que tuvo lugar en lugares como el Taller 99 -en el que participaron artistas como Santos Chávez, Roser Bru o Mario Toral- son parte de sus contenidos. En cuanto a documentos, destacamos que este minisitio cuenta con 16-elibros completos relacionados con la disciplina.

La prensa reflexiona sobre sí misma: La semana y El mosaico

La semana

No cabe duda de que la prensa fue uno de los principales protagonistas de la pugna entre los intereses laicos y católicos que vivió el país a mediados del siglo XIX. Fue al calor de esa disputa que surgieron periódicos como El Ferrocarril (1855-1910) o El semanario de Santiago; órganos claves al momento de originar las condiciones para el nacimiento del Chile liberal posterior a 1870.

En un momento en que proliferaron las revistas y periódicos literarios, culturales y políticos, algunas publicaciones, como la revista La semana (1859-1860) -dirigida por los hermanos Justo y Domingo Arteaga Alemparte- apostaron por una mirada más bien crítica sobre el propio quehacer periodístico. Si bien heredera de ese espíritu libertario inicial, La semana buscó ante todo posicionarse como un medio "independiente". Esto se refleja por ejemplo en la diversidad de colaboradores del semanario, que incluyó a intelectuales como Daniel Barros Grez, Rosario Orrego y Alberto Blest Gana.

Pionera en cuanto a sus principios editoriales, la revista también incluyó una sección estable sobre crónicas de actualidad "e interés general", además de los tradicionales comentarios sobre análisis político y literario.

A La semana le sucedió El mosaico (1860), "periódico literario y de costumbres", que tuvo como uno de sus objetivos principales ser una vitrina para los jóvenes talentos literarios. La publicación prometía, además, "entretenimiento semanal" sin incurrir en "sacrificios de ninguna especie".

Su director y principal redactor, Manuel Blanco Cuartín (1822-1890), era el encargado de abrir cada edición con un ensayo de corte político y cultural. Entre sus colaboradores destaca Mercedes Marín del Solar (1804-1866), considerada la primera poeta chilena. Si bien tuvo una vida breve (24 números editados semanalmente), El mosaico pasó a la historia como uno de los primeros intentos por difundir el quehacer literario desde una tribuna eminentemente periodística.

Las colecciones completas de ambos periódicos ya están disponibles para su consulta en Memoria Chilena, las que invitamos a nuestros lectores a consultar y descargar.