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MUERE ERNESTO LIVACIC, PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN 1993

Ernesto Livacic fue autor de más de 50 libros y más de 600 artículos, y coautor de una veintena de obras, sobre temas educacionales y literarios, publicados en Chile y en el extranjero, algunos traducidos a diversos idiomas.


La región de Magallanes perdió a uno de sus hijos más destacados, el académico y Premio Nacional de Educación 1993, Ernesto Livacic.

La misa en su recuerdo se celebrará mañana 1 de junio a las 10.30 horas en el Santuario de Schoentät. A continuación, el funeral será en Cementerio El Prado, La Florida.

Ernesto Livacic nació en Punta Arenas el 22 de marzo de 1929, fue Profesor de Estado en Castellano (Universidad de Chile, 1951), Planificador Educacional (UNESCO, 1962) y Magíster en Educación (Pontificia Universidad Católica de Chile, 1974).

En el sistema educacional nacional, sirvió durante catorce años como profesor en varios establecimientos de enseñanza media y durante diez años en el Ministerio, donde fue Secretario Técnico de la Superintendencia de Educación (1965-1969) y Subsecretario de Educación (1969-1970). Fue integrante del Consejo Nacional de Educación desde 1965 a 1973.

Se desempeñó entre 1955 y 1994 como catedrático en la Pontificia Universidad Católica de Chile, en la que llegó a ser Director del Instituto de Letras (4 años), Decano de la Facultad de Letras (3 años) y miembro del Consejo Superior (8 años).

Además, fue presidente de la junta Directiva de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (1990-1992), integrante de la junta Directiva de la Universidad de Magallanes (1993-1999) y miembro del Consejo Superior de la Universidad de las Américas (1989-2004)

Desde 1983 fue miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua, de la que ha también fue secretario (1983-1999), Vicedirector (1995-1998) y Presidente de la Comisión de Literatura (1999-2005)

En 1993 recibió el Premio Nacional de Ciencias de la Educación. Fue miembro de la Asociación Chilena del Currículo Educacional desde 1993, y miembro honorario de la Sociedad Chilena de Historia de la Educación desde 1994. Al año siguiente, la Universidad Católica de Chile lo distinguió como Profesor Emérito de la Facultad de Letras. La Academia Croata de Ciencias y Artes lo nombró miembro corresponsal en 1997, y la Universidad de Magallanes le confirió el doctorado Honoris Causa en 1999.