Subir

Academia de Pintura

Antes de que existiera la Academia de Pintura, las únicas iniciativas de educación artística fueron los talleres libres, a cargo de los extranjeros residentes en Chile.

El 4 de enero de 1849, se inauguró la Academia de Pintura, fundada por decreto del presidente Manuel Bulnes. El objetivo de esta escuela fue integrar el modelo de institución europea para educar a los artistas chilenos, para lo cual se contrató al pintor italiano Alejandro Ciccarelli, como su primer director.

En un comienzo fue dificultoso impulsar esta academia, debido "a las vicisitudes propias de la implantación mecánica de un modelo ajeno a nuestra realidad y competencias organizativas: no se contaba con un programa riguroso ni con las personas indicadas; ni siquiera había un presupuesto asignado" (Ramón Castillo. 1900-1950: modelo y representación. Santiago: Museo Nacional de Bellas Artes, 2000. p. 24). Paulatinamente, fueron integrándose diversos artistas y los primeros discípulos fueron pintores, escultores e incluso arquitectos, algunos fueron: Nicolás Guzmán, Antonio Smith, Manuel Antonio Caro, Henriette Petit y Miguel Campos.

Debido al éxito de esta iniciativa, en 1858, el presidente Manuel Montt la reformó, convirtiéndola, mediante decreto supremo, en la Sección Universitaria de Bellas Artes, que funcionó en las dependencias del Instituto Nacional. Este paso fue fundamental para la afirmación de la instrucción superior de arte, pues la Sección Universitaria derivó en la fundación de la Escuela de Bellas Artes. Su primer director fue el pintor Pedro Lira en 1905, luego fue sucedido por Fernando de Álvarez Sotomayor, en 1912.