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Amereida

La primera Travesía, realizada en 1965, dejó como testimonio una serie de textos, crónicas, poemas, dibujos, anotaciones y cartas que poco a poco fueron editadas hasta constituir lo que hacia 1967 se publicó como el primer poema de Amereida. El título es el resultado de la contracción de las palabras América -"la América regalada, América sin dueño"- y Eneida, el célebre poema épico del siglo I a. C. compuesto por Virgilio.

De acuerdo con el espíritu colectivo, libre y desjerarquizado que guía a los integrantes de la Escuela, el texto no posee referencia a autor alguno, está escrito sin mayúsculas, sin signos de puntuación y sus páginas carecen de numeración.

El poema representa a América como un mar interior que invita a ser descubierto con la Cruz del Sur como guía. Los autores visualizan América del Sur en posición invertida, imagen que se vuelve recurrente hacia el final del libro, donde se muestra el inicio de la travesía -la Patagonia- en el extremo superior del mapa.

El poema se interroga sobre la condición de América Latina, la filiación europea que lo surca y la identidad propia que se revela de la invocación a la esencia del territorio virgen con el cual se encontraron los conquistadores.

Este escrito y la experiencia que a él subyace se convirtieron en el referente de toda la actividad creativa desarrollada al interior de la Escuela. Todo acto poético remite a esa obra fundacional: "Amereida es, después de todo, una visión." (http://www.amereida.cl/corporacion/amereida/)