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escritores, artistas, científicos, historiadores o políticos

Es común que después de la muerte de algún personaje público, estudiosos se interesen en publicar sus escritos íntimos. Las cartas pueden ser un objeto de estudio preciado, en cuanto fuente para reconstruir a la persona detrás del personaje público. La lógica de este proceder es que las cartas podrían dar luces de manera directa y sin filtros sobre sus vicisitudes emocionales, sentimentales y un esquema de valores que revelarían aspectos insospechados del individuo. Es por esto que hay casos en que la publicación de cartas ha dado curso a polémicas.

Es el particular caso de Gabriela Mistral, cuya pluma fértil ha dado pie a la publicación de más de diez volúmenes de cartas, entre ellos, Epistolario: cartas a Eugenio Labarca (1915-16), de 1957, Cartas de amor de Gabriela Mistral (1978), Epistolario de Gabriela Mistral y Eduardo Barrios y Cartas a Lydia Cabrera: correspondencia inédita de Gabriela Mistral y Teresa de la Parra, ambos de 1988. También se publicaron las cartas que Mistral envió a Pedro Prado, En batalla de sencillez: de Lucila a Gabriela: (cartas a Pedro Prado 1915-1939), en 1993, y las que le envió al escritor mexicano Alfonso Reyes, Tan de Usted: epistolario de Gabriela Mistral con Alfonso Reyes, (1990). Otros epistolarios dejan ver la relación que estableció a la distancia con los escritores uruguayos y su pensamiento sobre Latinoamérica, como ocurre con El ojo atravesado: correspondencia entre Gabriela Mistral y los escritores uruguayos (2005) y Esta América nuestra: correspondencia 1926-1956, del 2007. La publicación de sus cartas ha servido para construir un mito de Gabriela Mistral no exento de polémicas, como sucedió con el libro Niña errante (2009), volumen que daría indicios claros de su discutido lesbianismo. Es por esto que en la publicación de escritos íntimos se revela la estrategia de selección, organización e, incluso, censura, que revela la función del editor y las estrategias culturales y del mercado.

En Chile se ha publicado numerosas cartas de escritores, como son los epistolarios de Alberto Blest Gana, Vicente Huidobro, Pedro Prado, Benjamín Vicuña Subercasseaux, Joaquín Edwards Bello, Juan Emar, Pablo Neruda, Violeta Parra, en el Libro Mayor de Violeta Parra, Luis Oyarzún, Matilde Ladrón de Guevara y Óscar Castro, entre otros. De la misma manera se han publicado epistolarios de políticos como Diego Portales, Manuel Montt, Pedro Montt, las cartas que se intercambiaron Juan Egaña y Mariano Egaña, de los historiadores Diego Barros Arana y Jaime Eyzaguirre, del científico Ignacio Domeyko, y del escultor y fundador de El taller ilustrado, José Miguel Blanco. Estos son sólo algunos ejemplos de los múltiples volúmenes de cartas que se pueden encontrar, además de los múltiples manuscritos de escritores, políticos e historiadores que albergan los archivos nacionales.