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Mundonovismo

Francisco Contreras buscó una expresión que definiera el arte que se estaba gestando en Latinoamérica y en Chile, así fue como acuñó el término Mundonovismo. Con este concepto, intentó describir la propia cultura del continente americano: "Todos deseamos sencillamente vida o belleza en nuestros medios, tendiendo a la creación de una literatura propia y genuina que encuadre nuestros nobles sentimientos y de pueblos jóvenes y anhelos de progreso y mejoramiento social" (Molina Nuñez, Julio. Selva lírica: estudios sobre los poetas chilenos. Santiago: LOM, 1995, p. 52-56)

Para difundir los postulados de este movimiento escribió el ensayo "El Mundonovismo", el cual apareció por primera vez en 1917 en el periódico Mercure de France, con el título de "Le mondonovisme". Posteriormente, integró este manifiesto en su libro de ensayos en español La varillita de virtud. Allí se lee: "El movimiento que triunfa hoy en las letras hispanoamericanas, el Mundonovismo, viene a adaptar a nuestro espíritu y a nuestro medio las verdaderas conquistas realizadas por el movimiento anterior, el Modernismo. No se trata naturalmente, de instaurar un arte local o siquiera nacional, siempre limitado, sino de interpretar esas grandes sugestiones de la raza, de la tierra o del ambiente que animan todas las literaturas superiores, sugestiones que lejos de anular la universalidad primordial en toda la creación artística verdadera, la refuerzan diferenciándola. Se trata sencillamente de crear el arte del Mundo Nuevo, quiero decir, de la tierra joven y del porvenir". (Contreras, Francisco. "El movimiento que triunfa hoy. Manifiesto sobre el mundonovismo". En La varillita de virtud. Santiago: Minerva, 1919. p. 101-115)

En París este ensayo fue muy comentado por los críticos literarios, entre éstos el escritor Manoel Galisto señaló en el diario La Vie: "Si ayer los poetas en lengua española de la América del Sur han cantado la midinette parisiense o la bohemia de Monmartre, hoy la moda ha cambiado. Según los últimos volúmenes de versos recibidos, el señor Francisco Contreras analiza las tendencias nuevas de esos países de herencia latina y discierne de una orientación 'toda impregnada de emoción íntima y de sentimientos racial y autóctono, que él domina muy justamente Mundonovismo'" (Prólogo del libro Contreras, Francisco. La varillita de virtud. Santiago: Minerva, 1919)