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Alfredo Helsby, anti-vacunista

Alfredo H. Helsby, el enemigo de la Vacuna, el cultor de la vida natural, que nos ha dejado las frescas escenas del Paseo Atkinson y del Cerro Alegre

Pereira, Eugenio. "Valparaíso en la Pintura", p. 117

Alfredo Helsby fue uno de los líderes de oposición a la vacunación obligatoria en Chile. Sus cartas, estudios y ensayos reflejan algunos de los argumentos que defendieron los anti-vacunistas de fines del siglo XIX y principios del siglo XX tanto en Chile como en otras partes del mundo.

Nació en Valparaíso en 1862. Sus padres fueron Patient Hazzel y el fotógrafo y daguerrotipista Tomás Colón Helsby. Durante su infancia, Helsby sufrió una complicación de salud luego de recibir una vacuna, contra la cual luchó durante gran parte de su vida, pues consideraba que esta envenenaba la sangre sana bajo el pretexto de prevenir que enfermara quien la recibía.

Su trabajo como pintor lo llevó a viajar por Estados Unidos y Europa, donde fue a estudiar en 1906 gracias a una beca que le otorgó el gobierno chileno. Durante su estadía en Europa difundió su obra artística (caracterizada por el retrato de paisajes y elementos de la naturaleza) en destacados salones, especialmente en Francia e Inglaterra, donde se afilió a numerosas asociaciones científicas, tales como la Liga Anti-vacunista de Inglaterra, la Sociedad de Regeneración Física de Londres, la Unión Británica para la Abolición de la Vivisección, entre otras.

A su regreso a Chile se convirtió en escritor habitual de publicaciones locales donde desplegó sus ataques en contra de la vacuna y se manifestó a favor de los regímenes naturistas, de cuya agrupación -la Sociedad Naturista de Chile- fue socio fundador. Los naturistas entendían la salud como el organismo funcionando en su estado normal, la que se mantenía de manera natural y no con "los venenos y las mutilaciones" que conllevaba la "Ciencia Innatural" (Helsby, Alfredo. Enfermedad Incurable No Existe, p. 219). Para los naturópatas, todas las enfermedades (incluida la viruela) tenían cura, la que consistía en el favorecimiento de la eliminación natural de las enfermedades.

Una revisión del texto Fracaso de la Vacuna por Inútil y Desastrosa: debates ante la Sociedad Científica de Valparaíso revela la opinión de Helsby sobre la vacuna. Este compiló artículos que fueron leídos ante la Sociedad Científica de Valparaíso que se manifestaban en contra de la vacunación obligatoria y de la inversión de recursos estatales en su propagación. Este método preventivo fue considerado por el autor como un fracaso en sus resultados médicos y una amenaza a la salud pública. Para Helsby y sus seguidores, lejos de combatir la viruela, la vacuna fue vista como la posible causante de estas epidemias.

Otra de sus publicaciones anti-vacunistas fue La Vacuna es un engaño. Su imposición un crimen. En ella, Helsby afirmó que las pruebas que sustentaron la ley de vacunación obligatoria en Chile eran falsas, y que la adopción de esta medida por parte del estado era un error que atentaba contra la libertad individual. El texto proponía demostrar que la vacuna era un engaño, por lo que se apoyó en fragmentos extraídos de la obra del naturalista británico Alfredo Russel Wallace (1823-1913) que mostraban inmunizaciones fallidas que, de acuerdo a los anti-vacunistas, habrían sido silenciadas intencionalmente. Además mostraba la supuesta existencia de casos graves de viruela que habrían figurado fraudulentamente como "sin vacunar".

Alfredo Helsby murió en 1933 en una casa de La Cisterna (Santiago) a los 71 años de edad, producto de una infección intestinal. Tras su muerte, se publicó su obra póstuma Enfermedad incurable no existe.